Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Por eso decimos que el acto de hoy, presidido por los reyes, ha sido un nuevo ejemplo de hipocresía monárquica. Porque, mientras la presidenta Francina Armengol recordaba que el Estado está en deuda con el pueblo gitano, la Corona española, con Felipe VI al frente, no ha pedido perdón por tantos siglos, como él mismo ha dicho -y cito literalmente-, de legislación discriminatoria, de persecuciones y de estigmatización. Sí, el rey ha mencionado los agravios, pero obviando que fue la monarquía su principal impulsora, mucho antes del franquismo. Pidió perdón Alemania por los crímenes del Holocausto contra judíos y gitanos; pidió perdón el Vaticano por los crímenes durante la evangelización o por la pederastia; pidió perdón incluso el rey Felipe, pero el de Bélgica, cuando celebraban los sesenta años de la independencia del Congo en 2020. El rey pidió perdón por la violencia y crueldad ejercidas por su antepasado, Leopoldo II, pero el rey Felipe VI, el del 'a por ellos' del 3 de octubre de 2017, no pide perdón. Una nueva oportunidad perdida. Nos han robado el perdón. Como lo fue también la oportunidad perdida del Pacto de Estado contra el Antigitanismo, que trabajamos en esta Cámara, codo con codo, con los diputados gitanos Ismael, Sara y Bea. Así que estamos de acuerdo con emprender medidas de inclusión social, seguir trabajando por la igualdad de oportunidades y la no discriminación, y por el reconocimiento de la cultura gitana, añadiendo, por cierto, programas para recuperar la lengua romaní. Y también estamos de acuerdo en promover la participación de la población gitana y del movimiento asociativo gitano. Pero si realmente queremos dignificar la memoria del pueblo gitano, la Corona española debe pedir perdón. Habría servido para conmemorar mucho mejor el Día Internacional del Pueblo Gitano, y para celebrar los 600 años desde la llegada de Joan, conde de Egipto Menor, el primer gipsy, literalmente, en la península ibérica. (Pronuncia palabras en romaní). Salud y libertad, y, por supuesto, ¡Opre Roma!»
Fragmento 6 de 6 de esta intervención.