Rocío De Meer MéndezVox
Diputada
«Muchas gracias, señor presidente. España es el segundo país del mundo en facultades de Medicina por densidad de población. Tenemos cuarenta y seis facultades de Medicina, treinta y cinco públicas y once privadas, muy prestigiosas. Maravillosas facultades de Medicina y, sin embargo, tenemos un déficit de 5000 médicos en nuestro país. ¿Por qué? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué es lo que está pasando con la sanidad en nuestro país? Esencialmente, que nuestros médicos se marchan. Aquí tenemos, enfrente justo del Congreso de los Diputados -lo habrán visto-, la Organización Médica Colegial. En la Organización Médica Colegial hay 270 000 médicos afiliados, 136 000 que trabajan en la sanidad pública. Sin embargo, 500 abandonan nuestro país cada año. Da igual el prestigio, las facultades que haya en nuestro país, el valor que tenga el talento y los diez u once años que pasan los médicos de nuestro país formándose cuando, luego, sus políticos, sus gobernantes son incapaces de pagarles un sueldo digno, son incapaces de abordar su precariedad laboral, son incapaces de pagar una guardia a un salario decente, por ejemplo, en Melilla. Eso es lo que está pasando con los médicos de nuestro país (aplausos), que se van a aquellos lugares donde sí valoran a los buenos médicos, aquellos lugares donde pueden cobrar cinco veces más, donde no deben tener jornadas maratonianas de cuarenta y ocho horas como sucede en nuestro país, donde tienen estatutos propios, no como está sucediendo ahora mismo con el Ministerio de Sanidad, con el que se van a fugar muchos más médicos de los que vemos hasta ahora. Cosas como esta suceden en nuestro país y no son fuga de talento, son expulsión de talento. Nuestros gobernantes expulsan a nuestros médicos, expulsan a nuestros profesionales sanitarios, expulsan a nuestros ingenieros, expulsan a nuestros arquitectos, expulsan a la gente mejor formada de nuestro país porque son incapaces de preservar la prosperidad de nuestra economía. (Aplausos). Hay una serie de verdades que se dicen en las sobremesas y que, sin embargo, desaparecen en este Congreso de los Diputados, y es que queremos nuestros médicos de nuestras prestigiosas facultades, no queremos chamanes y a aquellos que vienen a sustituirles porque ustedes no quieren pagarles. En definitiva, quienes pagan son los españoles, esos españoles que acuden a las urgencias y notan esa falta y ese déficit de profesionales y esa falta de calidad en nuestros servicios públicos. Este problema lo han generado ustedes con sus políticas de expulsión de nuestro talento y de fronteras abiertas sin límite.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.