Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Muchas gracias, señor presidente. Ya ve usted, señor ministro, no he fallado una: su discurso se ha vertebrado exactamente sobre lo que le dije que se iba a vertebrar, es decir, negar la realidad, maquillar cifras e insultar a VOX. (Aplausos). Los españoles salen hoy con una conclusión muy importante después de haberle escuchado y que probablemente servirá para acreditar que es usted el ministro más desprestigiado entre los españoles, porque usted ha salido aquí y ha dicho exactamente lo que yo he dicho que iba a decir, que esas percepciones subjetivas de inseguridad, ese miedo que crece en los barrios, en los pueblos y entre las mujeres no tienen ninguna consideración en términos técnicos, que lo que importa es que usted asegura aquí que España es un país seguro y que no pasa nada. Señor ministro, negar los datos como usted ha hecho es negar la realidad, y negar la realidad es una prueba evidente de su impotencia y de su fracaso. (Aplausos). Para que usted lo tenga muy claro, señor ministro, VOX no está amparada por estos ni por aquellos foráneos. VOX está amparada por los tres millones de españoles que la han votado en las urnas y por muchos más millones de españoles que están esperando a que ustedes abran las urnas para apoyar a VOX y licenciarlos democráticamente a todos ustedes y mandarlos a su casa. Su discurso anti-VOX es una caricatura en boca de un ministro que, evidentemente, no ha sido capaz de subir a esta tribuna y decir ni una sola nueva medida que piensa implementar para reducir la delincuencia en España. No, señor ministro, no haga usted trampas. El problema no es la emigración. Para VOX, el problema no es la emigración. Para VOX y para España el problema es la emigración ilegal. (Aplausos). Y, desde luego, si usted sigue diciendo que no hay una relación objetiva entre delincuencia y migración ilegal, explíqueme entonces por qué el 64 % de los detenidos en Vizcaya por delitos de carácter sexual son extranjeros, o explíqueme usted por qué el 70 % de los reclusos en cárceles catalanas menores de 30 años son extranjeros. La discriminación del débil y del desfavorecido la hacen ustedes, que se han convertido en una izquierda sin banderas sociales, alentados simplemente por mantras pijos, porque cuando nosotros defendemos y reclamamos desde esta tribuna soluciones para quienes padecen el peso de la delincuencia y la delincuencia motivada por los asentamientos de inmigración ilegal en los barrios más humildes es porque pisamos esos barrios y porque podemos hacerlo -cosa que usted no puede hacer-, porque allí somos recibidos como una voz de esperanza. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.