Josep Maria CrusetJunts
Diputado
«El segundo elemento que cabe destacar es que estamos ante un nuevo intento del Gobierno del Estado de gobernar al margen de las atribuciones del Congreso de los Diputados. Solo hace falta fijarse cómo el real decreto original establecía que el desarrollo detallado de estos mecanismos se pretendía hacer única y exclusivamente mediante acuerdo del Consejo de ministros, sin que se requiriera ningún desarrollo normativo posterior para su aplicación y sin dar ninguna explicación aquí, en el Congreso de los Diputados, sin facilitar la participación de las Administraciones más cercanas a los ciudadanos y a las empresas. Como he dicho, esto era así en el texto original, pero Junts per Catalunya hemos puesto de nuevo nuestros votos al servicio de Cataluña, a fin de corregir esta nueva amenaza de recentralización de recursos y que no se puedan hacer las cosas por la puerta de atrás. Y se negoció la modificación del texto con el fin de evitarlo; sí, negociar para llegar a acuerdos, aquello que aquí yo mismo he explicado varias veces que hay que hacer cuando no se tiene la mayoría absoluta. Es preciso negociar para llegar a acuerdos y es preciso cumplir los acuerdos, y con la confianza ganada hay que volver a empezar a plantearse nuevos acuerdos, porque cuando esto no sucede, entonces votamos en contra, y al votar en contra, el bloque del Gobierno pierde la votación, y entonces, ¡ay, entonces! Entonces parece que el mundo se acabe porque nuestro voto ha coincidido con el voto del Partido Popular, y llegan las grandes proclamas de unos y de otros rasgándose las vestiduras. Pero cuando las cosas se hacen bien por parte del Gobierno, cuando hay negociación, se llega a acuerdos, y si estos acuerdos se cumplen Junts per Catalunya, nosotros, damos nuestro voto favorable. Pero entonces el mundo parece que también se acabe porque Cataluña se lleva lo que es de Cataluña, ni más ni menos que lo que nos corresponde, ya sea por peso poblacional, por PIB o por porcentaje de exportaciones; lo que nos corresponde. Y en esto tiene razón la señora Montero, el acuerdo no es ningún privilegio, es simplemente lo que nos toca por peso de exportación, pero en este caso el mundo también parece que se acabe y vuelve todo el mundo a cargar contra Junts porque ha evitado que el PSOE y el PP voten lo mismo. Porque, ¡ay, Dios!, cuando coinciden con el PP los mismos que antes se quejaban porque coincidíamos nosotros, entonces parece que no pasa nada. ¿Qué es lo que cambia, pues? ¿Cuál es el denominador común de los dos escenarios que provocan la misma reacción de algunos de ustedes contra nosotros, votemos lo que votemos, en un bloque u otro? Pues solo hay uno, que Junts per Catalunya vota solo en clave catalana y pensando en aquello que beneficia a Cataluña. Por tanto, hagan ustedes el favor de nombrar a las cosas por su nombre. A ustedes no les molesta que votemos una cosa u otra, a ustedes no les molesta que coincidamos con unos u otros, a ustedes Junts les molesta porque les molesta todo aquello que sea defender Cataluña sin complejos y no tenernos sujetos. En definitiva, les molesta que seamos libres de pensamiento y libres de acción.»
Fragmento 9 de 10 de esta intervención.