Carina Mejías SánchezVox
Diputada
«Muchas gracias, presidente. Señor ministro, comparece hoy usted aquí a instancia de dos de sus socios: a instancia del Grupo Republicano, que tiene alguna justificación, y a instancia del Grupo Bildu. Y, hombre, sinceramente, uno no puede dejar de practicar la ironía, ¿no? Es curioso que quienes jamás han alzado la voz por las víctimas de ETA en Sabadell, en Vic o en Barcelona, ahora se muestren tan solidarios y preocupados por los usuarios del tren de Cataluña. Es sorprendente. (Aplausos). Hombre, no estaría de más que, ya que ustedes se disfrazan de solidaridad, comenzaran por pedirles perdón a las víctimas que produjeron en Cataluña y a todas las que han producido en el resto de España. Un mínimo de vergüenza, ¿no? (Aplausos). Tanta vergüenza como la que da ver hoy al presidente del Gobierno ofrecer 300 millones al Gobierno de Vietnam para construir infraestructuras ferroviarias, mientras las infraestructuras ferroviarias en España se caen a pedazos. Pues bien, aquí estamos. Una vez más, como el día de la marmota, vuelve a comparecer el ministro con su tono habitual, sus informes repletos de incidencias -eso que en Cataluña decimos una tira llongad'incidències-, sus informes repletos de datos y de falsas promesas, y, cómo no, una batería de excusas para justificar lo injustificable, ministro; informes que, francamente, parecen elaborados por un guionista de ficción de esos de sus tiempos de actor, o por alguno de los setecientos asesores de ADIF sin cobertura, señor ministro (aplausos), sin contacto alguno con lo que supone coger un tren en uno de los andenes de cercanías en Cataluña. Son unos informes que maquillan sistemáticamente que el sistema en Cataluña ha colapsado y que cientos de miles de catalanes pierden cada día su tiempo, sus oportunidades y su paciencia en unas infraestructuras obsoletas, saturadas y mal gestionadas, ministro, mal gestionadas.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.