Datos INE

29N · faltan 25 días

Fèlix Alonso CantornéSumar

Diputado

«Pese a reconocer el éxito de las cifras de pasajeros del AVE, ¿qué ha supuesto todo esto? En primer lugar, el efecto campana. El AVE ha acelerado la gentrificación urbana y dejó en el olvido a pueblos y ciudades de tamaño medio. Los datos hablan por sí solos. Entre 1990 y 2018 se invirtieron 60 millones en alta velocidad y solo 3600 millones en tren convencional y hubo un error estratégico que pagamos todos -usted no tiene la culpa-: la separación radical entre Renfe y ADIF -radical, digo- por exigencia europea. Fue un disparate. El traspaso de rodalies a la Generalitat sin recursos suficientes generó desconfianza crónica. Durante más de diez años la Generalitat soñaba con otro proyecto, pero tener a la gente trabajadora enfadada ya le servía para sus intereses políticos. ¿Y qué está pasando hoy? Pues, miren, la planificación falla. ADIF cometió errores técnicos. Por ejemplo, usted ha citado en cierta medida las obras de la R4, paradas y que luego se retomaron sin criterio dos veces. La tempestad perfecta se produjo con el corte de Roda de Bará de cinco meses que sufrimos. Y cuando arrancó, lo hizo con un tren donde fue la consejera y toda la prensa, que llegó a su destino con cincuenta minutos de demora. Nada fuera de lo normal, pero, claro, con luces y taquígrafos.»

Fragmento 9 de 12 de esta intervención.

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