Diputada
«El colapso ha llegado a extremos inadmisibles. El 7 de marzo -usted lo ha explicado- novecientas personas se quedaron atrapadas en un tren entre Bellvitge y Gavá. Una pasajera explica que tuvieron que forzar una puerta para poder respirar, otros tuvieron que bajar andando, los bomberos tuvieron que llegar a rescatar a personas y algunos necesitaron atención médica. Esto, señor Puente, es inadmisible. Pero esto no es todo. Nos habla de las obras, las obras de Sant Vicenç de Calders. Le hago una pregunta muy seria: ¿van a servir de algo, señor ministro, estas obras? Porque tenemos la sensación, por no decir la certeza, de que está fabricando un cuello de botella. Se le ha advertido muchas veces ya. Ese sufrimiento que tiene ahora la gente, esta inseguridad va a tener consecuencias para quien la sufre. La ciudadanía, por suerte, se organiza y ya hay varias plataformas que han levantado la voz. De hecho, el 22 de marzo convocaron concentraciones en varios puntos del país para denunciar esta situación. Este malestar es tan profundo que incluso ha llegado al Parlamento. De hecho, se celebró un Pleno monográfico, en el que el presidente de la Generalitat prometió mejoras y defendió el traspaso como solución para una gestión más eficaz. Y sabemos que este traspaso no va a ser fácil, pero hay que hacerlo con decisión, con compromiso, con transparencia. Ustedes firmaron este acuerdo y ahora hay que cumplirlo. Y cuanto más ágil, más eficaz y más sólido sea el traspaso, más beneficios va a tener para todo el mundo. Por eso, ministro, le hacemos preguntas claras. ¿Está dispuesto a poner datos concretos y un compromiso firme en las inversiones pendientes? ¿Cómo va a garantizar que el traspaso no sea una excusa para seguir alargando la agonía del servicio?»
Fragmento 12 de 14 de esta intervención.