Andrés Alberto Rodríguez AlmeidaVox
Diputado
«Señora ministra, la realidad es que el plan MOVES III incumple la neutralidad tecnológica que deberían tener las Administraciones públicas, ya que incentiva exclusivamente la adquisición de vehículos eléctricos y sus puntos de recarga. Esta falta de neutralidad tecnológica es una de las críticas más significativas no de VOX -que también-, sino del informe Draghi sobre la competitividad de la Unión Europea con relación a la industria de la automoción, ya que ha provocado la pérdida de liderazgo -no es palanca que la ha hecho crecer, señora ministra, sino pérdida del liderazgo- de la industria automotriz europea. Se trata de una falta de neutralidad tecnológica consecuencia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la descarbonización de la Agenda 2030, tal y como se explicita en el artículo 1.2 del plan MOVES III cuya prórroga para el año 2025 se pretende convalidar con este real decreto. Y sigo con el informe Draghi, señora ministra. El sector de la automoción es un ejemplo clave de la falta de planificación de la Unión Europea al aplicar una política climática sin una política industrial. El principio de neutralidad tecnológica no siempre se ha aplicado en el sector de la automoción. El ambicioso objetivo de cero emisiones para 2035 conllevará, de facto, la eliminación gradual de las nuevas matriculaciones de vehículos con motores de combustión interna y la rápida penetración en el mercado de los vehículos eléctricos. Sin embargo, la Unión Europea no ha impulsado estas ambiciones de forma coordinada para transformar la cadena de suministro. Por ejemplo, la Comisión no lanzó la Alianza Europea de Baterías hasta 2017 para construir una cadena de valor de baterías en Europa, mientras que Europa, en su conjunto, está muy retrasada en la instalación de infraestructuras de carga. China, en cambio -insisto en que es el informe Draghi, no solo VOX-, se ha centrado en toda la cadena de suministro de vehículos eléctricos desde 2012 y, como resultado, ha avanzado con mayor rapidez y a mayor escala, y ahora está una generación por delante en tecnología de vehículos eléctricos en prácticamente todos los ámbitos, a la vez que produce a un coste menor. Las empresas europeas ya están perdiendo cuota de mercado, señora ministra, y usted habla de palanca de la industria europea. Están perdiendo cuota de mercado, y esta tendencia podría ser acelerarse a medida que se superen los cuellos de botella en los envíos. La cuota de mercado de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos en Europa aumentó del 5 % en 2015 a casi el 15 % en 2023, mientras que la cuota de los fabricantes europeos en el mercado europeo de vehículos eléctricos se redujo del 80 al 60 %, señora ministra. Insisto en que está lejos de ser una palanca; es todo lo contrario. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.