Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Bon dia. Gràcies, presidenta. Senyor ministro, molta sort. Molta sort i molta sort. Tenia un discurs, però quiero empezar con otro. Buenos días. Gracias, presidenta. Señor ministro, mucha suerte, muchísima suerte. Tenía un discurso preparado, pero quiero empezar por otro lado. Hablaré en español porque a mí me lo enseñaron en español. Hay unos que se sientan en esta bancada de por aquí, que van siempre con cruces, con pegatinas, con la bandera del Sagrado Corazón, muy católicos ellos, y les voy a decir que son una pandilla de hipócritas y de pecadores; además, pecadores. (Aplausos). Dicen ser muy cristianos, muy católicos, pero quizá deberían releer ese libro que tienen ustedes muy olvidado, que se llama el Evangelio, porque si Jesús volviera hoy, tal vez lo confundirían con un menor extranjero y querrían deportarlo. Dice Mateo: Fui forastero y me acogieron. ¡Cuidado!: Fui forastero y me acogieron. Pero ustedes, señorías, cuando el forastero llama a la puerta, le pegan un porrazo, le ponen concertinas y, si es menor, lo señalan, lo estigmatizan y lo meten en un centro, etcétera, etcétera. (Risas). ¡Menudos católicos! Dice el Evangelio: Dejad que los niños se acerquen a mí. Si tienen papeles; si tienen la piel oscura, no. Dice el Evangelio, ese libro que tienen tan olvidado: Todo lo que hicisteis a uno de estos más pequeños me lo hicisteis a mí. ¡Ya! ¡Cuidado! Así que, cuando esparcen odio contra los menores migrantes, según su propia fe, están esparciendo odio contra Jesús. Al final, quizás su cristianismo no sea más que un disfraz electoral, porque si Jesús volviera hoy y viera cómo tratan a los pobres -porque solo es a los pobres, a los otros no les dicen nada-, a los migrantes y a los niños, quizás entraría en el templo, cogería sus pancartas, los apalizaría y los echaría fuera del tempo a patadas por fariseos. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.