Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, muy buenos días de nuevo. Señorías, que haya asociaciones que ensalcen el terrorismo y a los terroristas es una auténtica barbaridad, como es una vergüenza que las víctimas del terrorismo tengan que padecer, además de la pérdida de un ser querido, cómo se ensalza, cómo se homenajea a sus asesinos. Las asociaciones de víctimas del terrorismo han manifestado que este tipo de actos humillan, revictimizan y atacan la dignidad de las víctimas. Entonces, la pregunta es: ¿por qué se siguen sin sancionar los actos de apoyo a los terroristas de ETA? ¿Por qué se persigue el enaltecimiento del franquismo y no del terrorismo? El Grupo Socialista, en ponencia, para justificar su voto contrario a la enmienda de Unión de Pueblo Navarro, manifestó que no era objeto de su iniciativa, que emanaba a su vez de la Ley de Memoria Democrática, como si la lucha contra el terrorismo en nuestro país no fuese memoria democrática. Pero, más aún, señorías, fue el propio Partido Socialista el que acordó con los herederos políticos de ETA la extensión de la memoria democrática no solo con la Dictadura de Franco, sino también hasta el año 1983. Y, señorías, en la Dictadura de Franco, ETA asesinó a 47 personas. Y, de 1976 a 1983, a 407 personas. Pero lo más miserable, señorías, es decir que nuestra enmienda no guarda objeto con la iniciativa cuando es el propio Grupo Socialista el que presenta una enmienda transaccional referida nada más y nada menos que a la okupación de viviendas. (La señora Álvarez de Toledo Peralta-Ramos: ¡Qué vergüenza!). Sí, señorías, se necesita tener poca vergüenza. (El señor De Olano Vela: Muy poca).»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.