Juan José Aizcorbe TorraVox
Diputado
«Dicen que no somos una democracia militante -lo ha dicho el señor Legarda-, pero en este caso lo aplican con fanatismo solo para perseguir a una parte, no para proteger a la nación de quienes sí quieren destruirla. Estamos ante una norma arbitraria, incoherente e inconstitucional, que colisiona contra el derecho a la asociación del artículo 22 de la Constitución, confunde delitos individuales con responsabilidades colectivas, ignora la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y convierte el derecho en un arma para castigar al disidente, no en una herramienta de protección ciudadana. (Aplausos). Y todo ello lo hacen disfrazando esta infamia con apelaciones hipócritas a la paz, la tolerancia, la justicia y la memoria. Pero lo que buscan es sumisión, miedo y silencio. Necesitan reescribir la historia porque desprecian la realidad. Quieren borrar al disidente sin juicio, sin condena, solo con la palabra de un fiscal obediente y una mayoría parlamentaria fanática. (Aplausos). Chesterton ya lo advirtió: No se puede permitir que aquellos que destruyen nuestra historia escriban su futuro. ¿Es esto lo que los españoles votaron en 1978? ¿Es esta la democracia que prometieron construir? Este proyecto es la sombra de un régimen tiránico que busca legitimarse desde el BOE, que no puede legitimarlo todo.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.