Esther Gil de Reboleño LastortresSumar
Diputada
«Gracias, presidente. La verdad es que nunca me imaginé que subiría a esta tribuna a defender una proposición de ley de VOX que defendiera los derechos de las mujeres, especialmente de las mujeres racializadas. De pronto, se han vuelto feministas y, ahora, de repente, les preocupan los derechos de las mujeres, les preocupan la integridad de las mujeres y les preocupan las mujeres. ¿Qué será lo próximo? ¿Van a empezar ustedes a reciclar?, ¿van a empezar ustedes a reconocer el cambio climático? Esperamos con gran expectación cuál será su próxima jugada. (Aplausos). Según ustedes, la solución frente a la violencia machista que sufren las mujeres es aumentar seis meses una pena de cárcel; así pretenden resolver el problema de los matrimonios forzados, algo realmente sorprendente. Lo primero que me viene a la cabeza es: esto es broma, ¿verdad? Seguramente es una broma, ¿no? Señorías de VOX, este Congreso no es ninguna broma y mucho menos lo son los derechos de las mujeres y las niñas que sufren violencia machista día tras día. Basta ya de instrumentalizarlas, basta ya de que las mujeres y las niñas sean sus armas arrojadizas para su beneficio político, déjenlas en paz. Les recuerdo que su partido es el único que en este hemiciclo niega la existencia de la violencia machista, llaman ideología de género a la lucha por la vida y la dignidad de las mujeres. Se han opuesto una y otra vez a las leyes de igualdad, a las medidas de protección y a los recursos para las víctimas, y ahora presentan una ley para combatir esta violencia que afecta solo a las mujeres de este país, algo que, permítanme, me causa risa.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.