Eloi Badia CasasSumar
Diputado
«¿Y qué aprendizajes hemos extraído? Pues avanzar en sistemas de almacenamiento masivo; disponer de mayores fuentes flexibles como la hidroeléctrica -que, por cierto, también es renovable-; introducir mejoras en los parques eólicos para que puedan ejercer de tecnologías de apoyo, como ya ocurre en Australia. Como ven, las renovables sí son parte de la solución y parte del futuro. Las nucleares claramente no. (Aplausos). Y gracias a las renovables está creciendo un nuevo tejido industrial y empresarial ligado a la innovación y a la transición justa. Es hora de darles espacio y apostar por ellas frente al oligopolio que bloquea, encarece y especula. Las nucleares esta semana han sido la energía más inútil del sistema. Lo que hemos vivido, señorías, ha sido un apagón nuclear. Y sí, se lo voy a repetir: cinco reactores siguen apagados porque su energía es cuatro veces más cara que la solar y la eólica. Así que cuando se reúnan con la patronal o con las pymes catalanas, señorías del PP y de Junts, díganles que su plan para proteger la economía y ser más competitivos es que la energía sea más cara. Porque la realidad es que la única forma que tiene oligopolio para alargar la vida de sus centrales es con un traje a medida: que se le rebajen sus costes de operación y que seamos la ciudadanía y las actividades económicas -ya sea con los presupuestos generales o con los recibos de la luz- quienes paguemos su fiesta, sus miles de millones de euros de beneficios privados a costa del interés general. ¿Cómo era eso? ¿Evitar el clientelismo? Pues huele a eso, y mucho. De hecho, la única gobernanza que puede garantizar la neutralidad tecnológica es la pública, y así lo ha entendido Europa: en Francia, Bélgica, Países Bajos,»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.