Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Muchas gracias, señora presidenta. Buenos días, señoras y señores diputados. También doy los buenos días a los medios de comunicación y a los ciudadanos que sigan esta comparecencia por las redes sociales y por los distintos medios de comunicación. Como bien ha dicho la presidenta, comparezco ante ustedes para compartir información, también ideas, sobre dos cuestiones que son distintas, pero que están vinculadas tanto por la actualidad como por su naturaleza. Estamos hablando del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, que, como saben, el Gobierno aprobó en un reciente Consejo de Ministros y enviamos a Bruselas el pasado 23 de abril, y también estamos hablando de la crisis eléctrica que afectó a la península ibérica una semana más tarde. Si les parece, empezaré transmitiéndoles con absoluta transparencia lo que sabemos, por el momento, del corte de suministro eléctrico que sufrimos el pasado 28 de abril. Como saben, el 28 de abril, en concreto a las doce y treinta y tres minutos de la mañana, se produjo una concatenación de anomalías que en pocos segundos desestabilizó nuestro sistema eléctrico y provocó un corte masivo de suministro. La información técnica preliminar nos dice que primero se registró una perturbación en el sur de España, que podría haber generado esa pérdida de generación, y que pocos segundos después se dieron otras dos más, esta vez en la zona sudoeste de nuestro país. El sistema logró superar esas dos primeras perturbaciones -creo que es muy importante recordar esto-, pero evidentemente no pudo contener la tercera, que se fue extendiendo por el sistema eléctrico peninsular, pese al aporte extra de la potencia a través de la interconexión, en particular con Francia, y pese a la intervención de los llamados, como dicen los técnicos, relés de deslastre de demanda. ¿Qué es el relé de deslastre de demanda? Para que los ciudadanos se hagan una idea, estos relés son unos mecanismos de seguridad similares a los plomos que tenemos en nuestras casas. Están diseñados precisamente para eso, para evitar daños permanentes en la red mediante una reducción abrupta de ese suministro. La activación de estos cortafuegos evitó -y esto también es importante recordarlo para demostrar la resiliencia y la robustez de nuestro sistema de distribución eléctrica- que se produjeran pérdidas estructurales en el sistema y facilitó la posterior reposición. Desgraciadamente, lo que no impidió fue que el sistema se fuese a cero, que es lo que ocurrió el pasado 28 de abril.»
Fragmento 1 de 44 de esta intervención.