29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Verónica Martínez BarberoSumar

Diputada

«Señor presidente, el debate sobre la seguridad no se puede reducir a cuánto invertimos o con cuántos tanques, balas o misiles contamos, como afirmó hace unos días el comisario europeo de Defensa. Una seguridad exclusivamente militarizada no solo resulta ineficaz frente a las amenazas tan complejas que ahora mismo afronta Europa, sino que erosiona las bases democráticas del proyecto europeo. La seguridad va mucho más allá de la política de defensa. Hemos tenido un gran ejemplo la semana pasada: hablar de seguridad también es garantizar suministros imprescindibles como el energético o el agua. Debemos avanzar hacia un modelo de seguridad verdaderamente europeo, fundado en nuestra soberanía estratégica, que se nutra de la cooperación entre los Estados miembros. Reitero hoy lo que desde mi espacio político hemos dejado claro en multitud de ocasiones: no aceptamos el dogma de incrementar el gasto militar hasta alcanzar cifras arbitrarias de porcentaje del PIB. La seguridad europea no puede construirse con criterios contables, ni mucho menos mediante compra compulsiva de armamento a países como Estados Unidos, que hoy son actores que introducen inestabilidad global. (Aplausos). Una verdadera seguridad europea pasa por una autonomía estratégica real, por una industria tecnológica propia y por una defensa renovada de los valores en los que se fundó la Unión Europea: la defensa de los derechos humanos, la protección de los servicios públicos y la justicia social. Ningún blindaje militar será efectivo si nuestras sociedades no disfrutan de cohesión social y de bienestar. Señor presidente, esto se lo hicimos saber en el Consejo de ministras y ministros y por ello hoy volvemos a insistir: se debe hacer una evaluación rigurosa de las amenazas reales y una estrategia defensiva basada en la cooperación europea, tal y como demanda la estrategia de acción exterior y los compromisos de defensa compartida. Una Europa fuerte es una Europa que combina disuasión equilibrada con puentes de diálogo. Una Unión Europea fuerte es una Unión Europea que rechaza la visión bélica como única respuesta y que cree firmemente en que la paz duradera se construye con justicia y solidaridad. Por eso, SUMAR propone esta unión de objetivos: avanzar en las capacidades estratégicas sin renunciar a nuestros derechos, reforzar nuestra soberanía sin abandonar nuestra solidaridad y poner la mirada en el futuro que queremos construir en Europa. Porque seguridad y justicia social no son objetivos opuestos, sino complementarios.»

Fragmento 3 de 12 de esta intervención.

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