Diputado
«I també siguin conscients d'una cosa, senyor president, senyories del govern. La primera és que d'aquesta crisi no se'n pot culpar a ningú ni a res de fora. I dos: aquesta crisi no era inevitable. El que va passar el 28 d'abril no era inevitable. Qualsevol expert explica i explicava i explicarà que els oligopolis d'aquest país fa molt de temps que no inverteixen el que han d'invertir en la red del sistema elèctric espanyol. De fet, concretament, un 32 % del que deuen d'invertir no acaba sent invertit. Així que jo, davant d'això, proposo dos idees. Señorías del Gobierno, cinco años. Cinco años, y hemos pasado una pandemia, un volcán, dos guerras, un temporal histórico, una inflación disparada, una dana, dos veces Trump, una guerra de aranceles y un gran apagón. Esto parece Jumanji. Bueno, es lo que ha ocurrido en este país durante los últimos cinco años. Pero, señor presidente y señorías del Gobierno, tengan claro algo: tardaron una eternidad en salir a hablar. Tardaron una eternidad. Concretamente, el presidente del Gobierno salió a las seis de la tarde, con un retraso de cuarenta y cinco minutos. Yo estoy de acuerdo en que quizá en ese momento, durante las primeras horas, la gente no necesitaba saber qué era -un problema eléctrico...-, quizá la gente no necesitaba saber qué era; estoy de acuerdo. Pero la gente sí que necesitaba en esas primeras horas al máximo representante público de este Gobierno para que explicara qué teníamos que hacer: si estabas encerrado en un ascensor, si tenías o no tenías que ir a un supermercado, si tenías o no tenías que llamar al 112. Eso sí, tardaron una eternidad. Tardaron una eternidad en salir a hablar. Y es un terrible error político.»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.