Verónica Martínez BarberoSumar
Diputada
«El señor Abascal no está -¿para qué se va a quedar a escucharnos?-, pero lo voy a decir igual: lo del señor Abascal es de una pereza terrible. Da igual el tema que estemos debatiendo, el discurso siempre es el mismo: calamidad histórica, caos, miedo, inseguridad, rendición a la agenda woke, gestión criminal... Empiezo a pensar que, en realidad, lo que hace es cambiarle el título y la fecha y hacer el mismo discurso. Tampoco nos extrañaría, ¿verdad?, porque todos sabemos que el gusto por el trabajo no es su mayor virtud. El señor Abascal solo ha aportado hoy una novedad: ha alabado en esta Cámara al dictador Primo de Rivera. Muy bien. De nuevo, ninguna sorpresa; un paso más en su normalización del fascismo. Termino, presidenta. Señor presidente, como he empezado diciéndole, creo que hay bastante consonancia en los análisis, pero diferimos en las soluciones y en el ritmo. Nosotras entendemos que hay que avanzar ya hacia una red eléctrica 100 % pública, en el impuesto a las energéticas y en recuperar la gestión pública de las hidroeléctricas. Son propuestas sencillas, perfectamente factibles y realizables con voluntad política. Sencillo, señor presidente. Nuestra mano la tiene tendida para ello: para pasar de las palabras a los hechos. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de algunos miembros del Gobierno presentes en el hemiciclo, puestos en pie).»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.