Josep Pagès i MassóJunts
Diputado
«La evolución del derecho internacional es un imperativo humanitario, lo es el derecho penal, pero también es un imperativo humanitario que evolucione si no se quieren dejar impunes los nuevos crímenes contra la humanidad. La naturaleza de los conflictos y la violencia han cambiado mucho desde la creación de las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial -lo ha comentado el diputado Iñarritu-. Los conflictos se siguen librando entre Estados, incluso en nuestro continente, pero también cada vez más se libran dentro de las fronteras estatales, entre grupos nacionales, religiosos o de otro tipo. Además, se han producido una serie -permítanme que lo diga así- de avances tecnológicos, como son la inteligencia artificial, la guerra híbrida, los ciberataques, la utilización de bots y una renovación de las armas que incluye drones, armas biológicas, láseres y un largo etcétera de artilugios que minimizan la intervención física humana y que incluso toman decisiones letales de manera autónoma. Esos nuevos métodos, además, se utilizan, como decíamos, en conflictos cada vez más fragmentados, en entornos donde el poder estatal ha desaparecido o el Estado de derecho es inexistente, en conflictos regionales donde se mezclan cuestiones políticas con los intereses económicos más sucios, donde los grupos armados proliferan mezclados con el crimen organizado, donde los conflictos adoptan nuevas formas y se eternizan, y las formas tradicionales de resolución de conflictos fracasan y son incapaces de hacer frente a una violencia que se extiende a toda la sociedad, no solo a los combatientes, y que acaba afectando muy especialmente a las mujeres.»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.