Txema Guijarro GarcíaSumar
Diputado
«Este patrón de incompatibilidades se repite a la hora de conformar el Consejo Asesor del CIS, del que también se ha hablado y que ustedes vienen proponiendo en la iniciativa como una suerte de instancia de control parlamentario, tal y como queda redactada. El asunto aquí es que encontramos una sustancial diferencia: el sindicalista sigue vetado, como en el caso de la elección del presidente, pero no así el empresario, que ahora resulta en consecuencia y milagrosamente absuelto. Entonces, yo les pregunto, ¿se trata acaso de una mala jugada, de un despiste provocado por un corta y pega defectuoso? ¿O de verdad piensan que la patronal goza de una objetividad innata de la que carece el sindicalismo? En todo caso, nos queda claro que lo que ustedes quieren ver al frente del CIS es a un catedrático o catedrática sin carné. Muy bien. Como hacían ustedes, ¿verdad? La señora Pilar del Castillo, Ricardo Montoro, Félix Requena o Cristóbal Torres, todos nombrados por Gobiernos del Partido Popular y, estrictamente, no afiliados al Partido Popular. Ahora bien, hagamos un pequeño recuento. Señora del Castillo, de presidenta del CIS a ministra de Aznar. Hombre, independiente, independiente... Es complicado. (Aplausos). Señor Ricardo Montoro, no sé si les suena el apellido, hermano del entonces poderoso ministro de Hacienda, conocido también en el gremio por sus opiniones extremadamente conservadoras y con su correspondiente sesgo metodológico. El señor Requena, que creo que fue nombrado, además, patrono de la Fundación Centra por la Junta de Andalucía, un claro síntoma de independencia, clarísimo. O no, porque a lo mejor así le paga al Partido Popular sus servicios después de haber eliminado en su momento del cuestionario del CIS las incómodas preguntas sobre los recortes que estaban entonces ustedes perpetrando y sobre la Monarquía. Y, por último, el señor Torres, una buena persona -siempre lo he dicho-, un hombre por el que tengo, desde luego, el mayor de los respetos, sociólogo de prestigio, pero eso no le animó a dar a conocer al público información relevante sobre el grado de aceptación que tenía en aquel momento la Corona. A lo mejor, como político hizo su trabajo, pero como sociólogo, menos.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.