Ione BelarraPodemos
Diputada
«Acto 2. Todos los servicios prestados por Felipe González, del Partido Socialista, y por el señor Aznar, del Partido Popular, tenían que pagarse. ¿Cómo se pagaron? Garantizando, a través de puertas giratorias, retiros dorados para los cargos políticos responsables de la privatización del sector. El propio Felipe González fue al consejo de administración de Gas Natural Fenosa, hoy Naturgy, a quien habían regalado Enagás; su exministro de Industria, el señor Luis Carlos Croissier, a Repsol; José María Aznar fue asesor durante años de Endesa, la empresa que más privatizó; Isabel Tocino y Ana Palacio, sus exministras de Medio Ambiente y de Asuntos Exteriores, respectivamente, a Enagás. Por ese mismo camino que ya habían señalado sus mayores transitaron también el señor Pedro Solbes, ministro de Economía de Zapatero, que acabó en ENEL; el señor Antonio Miguel Carmona, que acabó en Iberdrola; y la, tristemente, hoy famosa Beatriz Corredor. No hablaré hoy de Repsol y de sus cachorritos del PNV por falta de tiempo. Acto 3. Durante las siguientes dos décadas, el oligopolio eléctrico patrio no para de acumular miles y miles de millones de euros en beneficios gracias a un sistema de fijación de precios en el mercado mayorista que, para que nos entendamos aquí todas, era como comprar zumo de naranja a precio de champán francés. Se pagaba la energía de todo el día al precio de la última que entraba en el pool, es decir, la más cara. Lluvia de millones para las empresas energéticas a costa del bolsillo de la gente trabajadora de este país.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.