Diputada
«Señora vicepresidenta, yo lo que tengo claro es que no estoy en política para tapar la corrupción de mis compañeros, como hace usted; eso lo tengo clarísimo, señora vicepresidenta. (Aplausos). A los españoles les cuesta llegar a final de mes y llegan a su casa, encienden el televisor, y ven toda la corrupción, todas esas cuestiones sórdidas de este Gobierno y se les cae la cara de vergüenza, claro que sí. Esta semana estamos viendo el serial de wasaps, pero yo le voy a decir una cosa: lo importante de esos wasaps no es el contenido. Todos sabemos que el señor Sánchez es un señor ególatra, que les desprecia y les humilla a todos ustedes, que dice una cosa y hace la contraria; eso no es noticia. Los mensajes son un mensaje en sí mismo para todos ustedes. Saben todo de ustedes: del partido, del Gobierno, lo que hacían, los contratos, la financiación. ¡Lo saben todo! Ese es el mensaje, señora vicepresidenta. Usted está tranquila, claro, porque como usted formaba parte del equipo, probablemente no se va a encontrar mensajes en los que nadie la llame pájara o periquita. (Risas). Yo entiendo que usted esté tranquila. Pero, señora vicepresidenta, esto no ha hecho más que empezar. La pregunta no es cuándo van a caer ustedes, que son objeto de esa cacería -ustedes son la casquería-, la pregunta que se hacen todos es cuánto tiempo van a aguantar ustedes esta agonía, señora vicepresidenta. (Aplausos).»