Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Por lo tanto, volvamos a su afirmación de que nadie les había advertido de que esto podía pasar. Yo no cuestiono su sinceridad, pero entonces sí que habría que cuestionar su capacidad a la hora de leer la situación. Dejando de lado el informe de Redeia, al que ya ha hecho referencia, que advertía de los riesgos, usted sabía que ha habido situaciones límite en el pasado. Por ejemplo, seis días antes del blackout, el día 22 de abril, Repsol tuvo problemas de suministro eléctrico en la refinería de Cartagena. Y también se detectaron problemas el día 24, cuatro días antes del gran apagón. A esto hay que sumarle otra evidencia y es que la gestión del sistema trabaja con unos márgenes muy estrechos con respecto a la seguridad del suministro, incluso cuando cuenta con las nucleares. El año pasado tuvieron que activar cuatro veces el sistema de respuesta activa de la demanda que desconecta la gran industria para evitar la caída del sistema y dejar a oscuras a toda la población. Cuatro veces, por lo tanto, con riesgo de gran apagón: en mayo, en julio y dos veces en diciembre. Este año han doblado la capacidad de respuesta activa hasta los 1148 megavatios de potencia, porque saben perfectamente que estamos haciendo frente a un escenario de más dependencia eléctrica. Y con la demanda de electricidad que se ha multiplicado en dos años por 4,4, este panorama se complica. La demanda se ha disparado por la descarbonización de la industria, por la entrada de nuevos consumidores, como los centros de procesamiento de datos o por la movilidad sostenible. Por lo tanto, se lo volvemos a preguntar, ¿qué va a hacer el Gobierno español para evitar un nuevo gran apagón? Y, sobre todo, viendo los incumplimientos de plazos de PNIEC, de su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, le tenemos que preguntar también si van a poder mantener el calendario de cierre de las nucleares. Lo decimos porque la respuesta del Ministerio, que dice que, cuando llegue el momento del cierre, si hace falta, se van a mantener las nucleares por restricciones técnicas, es de por sí, y según nuestra opinión, algo irresponsable. Porque, cuando se trata de garantizar el suministro, no se pueden adoptar decisiones en el tiempo de descuento, y no aceptaremos de ninguno de los modos que se sitúe en riesgo a Cataluña. En Cataluña tenemos el triple de dependencia de la nuclear. El 60 % de la electricidad es nuclear en el mix de generación frente al resto del Estado, que es un 20 %, es decir, que uno de cada dos catalanes consume electricidad de origen nuclear. Y, hoy, se ha vuelto a hablar de eso, del precio. ¿Saben cuál es el precio más caro del megavatio hora? El que desconecta la industria o el que deja sin electricidad al comercio o el que deja sin electricidad a los enfermos que tienen electrodependencia.»
Fragmento 10 de 13 de esta intervención.