Patxi LópezPSOE
Diputado
«Y sí, la libertad de expresión es sagrada, como lo son otros derechos y libertades que, por cierto, ustedes van recortando allí donde gobiernan. Pero, salvando todas las distancias del mundo, voy a parafrasear a Castellion, cuando ante el asesinato de Servet dijo: Matar a un hombre no es defender ninguna doctrina, es solo matar a un hombre. Porque acosar a una diputada, como la semana pasada a mi compañera Montse Mínguez, no es libertad de expresión, es acoso; insultar a periodistas, a diputados, a diputadas y a todo aquel que no comulga con tus planteamientos ultras no es libertad de expresión, son insultos; agredir verbalmente al que no te baila el agua no es libertad de expresión, es violencia verbal; y boicotear las ruedas de prensa no es periodismo, es el activismo ultra de algunos aprendices de fascistas, no es nada más que eso. (Aplausos). Y es una pena que algunos no aprendieran absolutamente nada de la magnífica intervención que tuvo aquí, en esta tribuna, mi amigo José Andrés Torres Mora cuando dijo que la libertad no es que yo pueda calumniar, injuriar o ultrajar a quien me venga en gana, sino que nadie me pueda calumniar, injuriar o ultrajar cuando le dé la gana a él. Y aclaró: La injuria busca la humillación, es decir, el sometimiento. Por eso el calumniador no es un liberador, es un opresor. Bueno, pues con esta reforma del Reglamento estamos buscando poner límites a la presión y a la opresión de este tipo de personajes; estamos buscando poner límites a esos comportamientos; es decir, estamos dando un paso para defender y proteger la democracia y la libertad. Porque no hay democracia sin información veraz y no hay información veraz sin periodistas de verdad, como los que llevan años cubriendo la información parlamentaria. Y es que la democracia muere cuando se la entierra en bulos, en fangos y en mentiras.»
Fragmento 6 de 9 de esta intervención.