Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Yo estoy seguro de que esa medida tendría el apoyo de líderes religiosos como el papa Francisco, que hasta el último momento pidió a los pueblos del mundo que nos movilizáramos no por el rearme, sino por el desarme, y nos recordó que las guerras son siempre una derrota. Y también estoy seguro de que les hubiera gustado a otros dirigentes laicos, efectivamente, como José Pepe Mujica, quien no dudó en reconocer el Estado palestino cuando era presidente de Uruguay, en pedir la liberación de los rehenes de Hamás y en propiciar hasta su último aliento una solución de alta política, como decía él, que hiciera callar de una vez las armas. Entre nosotros, señorías, tenemos un presidente que quizás interese a las nuevas generaciones del Partido Popular, que tanto se divertían enviando SMS compulsivos en las votaciones de Eurovisión. Respecto a la suspensión del comercio con Israel decretada por Mariano Rajoy, ese peligroso antisemita, en el año 2014, si fue posible entonces, que lo sea ahora, porque no puede ser que los beneficios manchados de sangre de unas pocas empresas pesen más que la vida de miles de niños, porque no puede ser que el cinismo de los canallas, de los que querrían entronizar la ley del más fuerte se imponga impunemente. Palestina es hoy el laboratorio de un proyecto cruel, inmoral que, de abrirse camino, acabará llegando a la humanidad toda. No lo permitamos. En cumplimiento de la convención contra el genocidio, de los mandatos de Naciones Unidas y de la Corte Internacional de Justicia, aprobemos un embargo de armas que establezca un precedente para Francia, para Alemania, para el Reino Unido y el resto de los países de Europa en defensa de los miles de niños palestinos, de las mujeres, de los ancianos, masacrados, que ya no pueden hablar. Pongamos fin al comercio de armas, paremos el genocidio y trabajemos activamente por la paz. (Aplausos). Y hagámoslo, señorías, evocando una vez más las perennes palabras de Primo Levi, judío antifascista y sobreviviente del Holocausto: Si no somos nosotras y nosotros, ¿quiénes? Si no es ahora, ¿cuándo? Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR, puestos en pie).»
Fragmento 6 de 6 de esta intervención.