Isidre GavínJunts
Diputado
«Pero también quiero decirles que en Junts nos sentimos interpelados por todas las violencias y todas las vulneraciones de los derechos humanos. ¿A quién no interpela el drama humano de Gaza? También el de Ucrania, el de Sudán y momentáneamente el de Libia o el de Irán. Toda violencia merece la reprobación y que se cuente con herramientas para intentar evitarla. Así que, desde este compromiso con la democracia y los derechos humanos, con el derecho internacional y con una política exterior ética, votaremos a favor de esta toma en consideración porque, como decía, puede ofrecernos herramientas que vayan a favor de estos principios. Pero -también se lo he dicho- nosotros no nos vamos a prestar a que esta iniciativa se utilice como arma política en un debate de parte. Nosotros no nos vamos a prestar a participar en un aquelarre partidista y demagógico, porque además este es un debate que está lleno de contradicciones. Yo no he visto tanto entusiasmo a la hora de pedir, por ejemplo, que se persiga o que se evite la actividad de Irán, de Siria o de Sudán, entre otros países, para dar apoyo armamentístico y logístico a Hamás y a Hizbulá -no lo he visto, la verdad es que esto no lo he visto- u otros grupos armados violentos y terroristas de otros lugares del mundo. Por ejemplo, cuando Marruecos ha sometido a los saharauis desde todos los puntos de vista, también desde el militar. O cuando Turquía ha ejercido una represión, también militar, contra los kurdos. Ahí no he visto tantas manos alzadas. O en el Tíbet, un país ocupado militarmente, y ahí se está dando un proceso de extinción cultural y de otro tipo. No he visto tantas manos alzadas en esos casos. Por cierto, en un viaje oficial hace poco, el presidente del Gobierno español ha viajado a China, el país que ocupa militarmente Tíbet. Esto está tan lleno de contradicciones y de ambigüedades que...»
Fragmento 8 de 8 de esta intervención.