Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Pero, evidentemente, no estamos hablando de un país cualquiera, estamos hablando de un pueblo sometido, asediado, bombardeado. En Gaza, el 70 % de los muertos son niños y mujeres. Estamos hablando de un bloqueo inhumano, de asentamientos ilegales, de desplazamientos forzados, de centenares de hospitales atacados. Y no nos vale la excusa de decir que ahí se esconden terroristas. No vale. Nosotros hemos sufrido una dictadura, el franquismo. No creo que fuera interesante bombardear Barcelona porque dijeran que había gente que es franquista. No sería interesante. Algunos están aquí, en este mismo hemiciclo. Hoy, los principales periódicos del mundo en sus titulares nos hablan de una nueva infamia. El régimen de Netanyahu ha convertido la ayuda humanitaria en un arma de guerra y de chantaje. Controla de nuevo y retrasa la entrada de alimentos y medicamentos esenciales condenando a la población civil al hambre y la desesperación, hechos condenados por Gobiernos como los de Francia o el mismo Reino Unido, poco sospechoso de beligerancia diplomática. ¿Qué democracia puede tolerar lo que les estamos contando? Todos los que me han precedido en el uso de la palabra lo han dicho. ¿Qué dignidad hay en seguir comerciando con quien hace del hambre un arma de guerra?»
Fragmento 8 de 10 de esta intervención.