Pablo Hispán Iglesias de UsselPP
Diputado
«En definitiva, si con el objetivo político la iniciativa está al borde del abismo, con sus flagrantes carencias técnicas la llevan a dar un enorme salto adelante. Este proyecto se desploma en su artículo 15, cuando introduce la figura del embargo y establece que se impondrá a Estados que hayan sido demandados ante un tribunal internacional cuya jurisdicción haya sido reconocida por España. Esto es un pastiche que lleva a confundir un mecanismo de resolución de controversias entre Estados, como es la Corte Internacional de Justicia, con órganos nacionales o internacionales de carácter penal, como la Corte Penal Internacional o cualquier tipo de tribunal penal ad hoc, cuyo objetivo es la posible responsabilidad de individuos concretos. Léanse la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, se procesan y se imputan posibles delitos a personas, no a Estados. Ni siquiera Alemania fue condenada en Nuremberg, fueron los jerarcas nazis; ni Yugoslavia, ni Ruanda posteriormente. En el único sitio donde se procesaban colectivos fue en la Rusia comunista, como se hizo en el caso de los kulaks. Al señor Pisarello se le desparrama en esta iniciativa su corazón estalinista (aplausos), no solo proponen que España vaya por libre y decrete embargos unilaterales a un país, sino que además lo hacen sobre la base jurídica de la no inadmisión de una denuncia ante un tribunal. ¡Pero sí es usual que las denuncias se admitan a trámite!, otra cosa es que se estimen, pero eso a ustedes no les importa, al garete con la seguridad jurídica. Asimismo, olvidan que medidas punitivas por parte de la comunidad internacional ya existen, tanto en Naciones Unidas como en la Unión Europea; por ejemplo, hay restricciones a la venta de armas a países como Libia o Venezuela, aunque ya sabemos que, en el caso de Venezuela, para Sánchez y su Gobierno es un paraíso de negocios socialistas. Embárguense a sí mismos en su afán de aprovecharse del pueblo de Venezuela. Otra chapuza más (aplausos), otra chapuza más que se recoge en el artículo 5.2. En el artículo 5.2 se hace referencia a un artículo 11 bis, un artículo que no existe. Sinceramente, ¿hay algún proponente que se haya leído lo que hoy debatimos? Por no mencionar la deriva europea que implica en lo que supone a restricciones del mercado único. Y, además, es que ha tenido mala suerte: hace un par de días, el fiscal del Tribunal Penal Internacional, el señor Karim Khan, ha tenido que apartarse del cargo por estar inmerso en una investigación por agresión sexual y abuso de poder. ¿No le chirría que España haga reposar un elemento tan importante para su soberanía como es a quién vende y compra armas sobre una pieza que se ha demostrado tan débil? La Comisión Europea acaba de crear la figura del comisario de Defensa. Es con nuestros socios con los que tenemos que coordinar todas las políticas que afecten a la paz y a la estabilidad, y dejar de ir por libre para tapar los escándalos domésticos con una agenda internacional que no es más que una fachada desesperada para huir de la corrupción que rodea al señor Sánchez.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.