Rocío De Meer MéndezVox
Diputada
«Pues para ser un bien público, lo cierto es que ustedes tratan la seguridad de los españoles bastante mal. Quienes precisamente gozan de esa seguridad privada son ustedes. Yo pensaba que usted me iba a venir con su cantinela de cómo maquillan los datos en su ministerio, con sus comisarios políticos, y le venía a hacer una propuesta: que busque usted la palabra reyerta y mire cuáles son los últimos titulares o la primera página de titulares que le aparece en el buscador. Yo le voy a proponer algunos: Acuchillan a un joven las dos piernas en una reyerta en Leganés. Una reyerta acaba con una mujer asesinada en San Blas. Cuatro detenidos por matar a cuchilladas a un joven y herir a otro en una reyerta en La Latina. Dieciséis jóvenes detenidos en una pelea multitudinaria en Parla. ¿Y sabe qué es lo que hay detrás de estos titulares muchas veces? Estos otros titulares. Un 80 % de los delitos registrados el año pasado en Barcelona los cometieron extranjeros. El 64 % de los detenidos por delitos sexuales son extranjeros, según la Fiscalía de Vizcaya. Aumentan los delitos sexuales en España y -adiviné qué- el 40 % de los detenidos son extranjeros. No me mire usted así, señor ministro, porque no es racismo, son los datos, son matemáticas. Detrás de esos titulares, ¿sabe lo que hay, señor ministro? Más titulares. El Partido Popular y el Partido Socialista defienden la regularización de 500 000 personas en España. Como decía el señor Sémper, ¡faltaría más! 'La patronal, a favor de regularización masiva de miles de inmigrantes'. ¿Estás en proceso de regularización? Cruz Roja puede ayudarte. Si lo has perdido todo en Valencia, Cruz Roja no está tan dispuesta a ayudarte. 'La Comisión Europea otorga 482 millones a España para apoyar la migración...' ¿Saben lo que hay en frente de todos esos titulares? Los españoles a los que ustedes han traicionado; los españoles a los que ustedes, señor ministro, han abandonado y llaman extrema derecha cada vez que se atreven a alzar la voz; barrios abandonados por ustedes que no saben ni situar en el mapa, señor ministro, y un despreciable uso de la fuerza del Estado que debería protegerles, ya sea para quitar una lona, para no cancelar conferencias sobre la infame historia de su partido político o para proteger su burdel de Ferraz. Muchas gracias. (Aplausos).»