Diputado
«Por cierto, señora ministra, ustedes, que tanto hablan de especulación, ¿saben cuál es el requisito para especular con un bien? Que este bien sea escaso, que lo posea muy poquita gente y que mucha gente lo necesite o lo desee. ¿A quién le interesa que la vivienda siga siendo hoy un bien escaso? A quienes viven de ella, a quienes manejan el cotarro, a algunos que parece que les ha ido muy bien estas décadas en que a la mayoría social le iba bastante mal y seguía empobreciéndose. No sé si se han dado cuenta, pero todas las monsergas decrecentistas son recibidas con aplausos tanto en los despachos de los grandes fondos como en los salones de los grandes rentistas; los de verdad, no Mari Carmen, que ha heredado un piso de cincuenta metros cuadrados en Opañel. No, no, los de verdad. Porque al final lo que sucede es que ustedes son la mejor compañía aseguradora de sus ganancias cuando se niegan a construir, cuando se niegan a aumentar la oferta. ¿Cuánto valdrían las propiedades de los grandes si ustedes inundaran el país de bloques y dieran facilidades crediticias y fiscales para que esos bloques pudieran ser ocupados y vividos por familias que fueran dueñas de sus casas? (Aplausos). ¿Cuánto valdrían entonces sus propiedades? Pero claro, para poder hacer todo eso, ustedes tendrían que optar por poner ladrillos y no poner excusas, es decir, por repartir llaves y no por repartir frustración. Muchas gracias. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
Fragmento 7 de 7 de esta intervención.