Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«En este momento residen en España nueve millones de extranjeros, lo que representa el 18,5 % del total de la población española, una de las tasas más altas del conjunto de países de la Unión Europea. Desde que Sánchez gobierna, el número de población extranjera en España se ha incrementado en 2,7 millones, mientras que ha descendido la población autóctona en 621 000 personas. Es decir, por mucho que usted ponga cara de guasa, aquí lo que se está produciendo es un proceso de sustitución demográfica que comporta también a la larga un proceso de sustitución cultural. (Aplausos). Y por eso también, aunque usted ponga cara de guasa, un reconocido sociólogo español, no de derechas, acaba de advertir que, de prolongarse esta tendencia, a partir del año 2045 habrá en España más extranjeros que españoles. Así que quizá convendría que ustedes empezaran a tomarse este asunto en serio. Según datos recientes, calentitos, tanto de Frontex como de ACNUR, en este primer trimestre, en el primer trimestre de este año, han entrado ilegalmente en España 13 000 personas; de ellas, 10 000 en Canarias. El año pasado lo hicieron 64 000; de ellas, 43 000 en Canarias. Este dato es muy evidente, señor ministro, este dato acredita que, como consecuencia de sus nefastas políticas, España se ha convertido en el destino preferencial de las mafias, hasta tal punto que en este momento las entradas por vía marítima a España superan ya a Italia y Grecia, y hasta el punto de que comienzan a entrar por Canarias, traídas por las mafias, determinadas nacionalidades que tradicionalmente entraban por Italia y Grecia, y eso es consecuencia evidente de la porosidad de nuestra frontera marítima. Mientras que todo esto sucede, señor ministro, a ustedes solo se les ocurre instar un mecanismo forzoso de reparto de esos inmigrantes ilegales entre todas las comunidades autónomas, cuando el debate verdadero no es cómo se gestiona a los que han entrado ilegalmente, sino cómo se les expulsa de inmediato (aplausos), naturalmente con todas las garantías de la ley.»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.