Josep Pagès i MassóJunts
Diputado
«Por otro lado -y entraré en un tema que creo que también es muy importante y que sí centra el debate en materia universitaria en Cataluña-, ustedes proponen ahora una reforma de la LOSU. En su tramitación ya dejaron claro que su modelo no es el nuestro. Nosotros apostamos por un modelo de universidad plural que admita universidades y docentes investigadores; un modelo que no fuera funcionarial; con más autonomía universitaria; con más respeto para las competencias autonómicas; con una limitación de la legislación central que ustedes desconocen, como hemos visto, por ejemplo, en la nefasta situación que se da en los planes de estudio; un plan de gobernanza no uniforme y que permita la convivencia en Cataluña del modelo propio de investigación docente e investigadora con los contratos en pie de igualdad. También cabe decir que ha llegado el momento de poner en la agenda el distrito universitario único. Hoy ya podemos decir que este distrito universitario único es una desgracia para el sistema universitario catalán y, por ende, también para la sociedad catalana. Abro comillas: «Casi cuatro de cada diez estudiantes de medicina en las universidades catalanas vienen de otras comunidades autónomas. Muchos de estos estudiantes con la carrera financiada por Cataluña irán a ejercer a otros territorios. Estos alumnos pueden superar la nota de corte en las universidades catalanas gracias a que en sus territorios la exigencia académica es más baja. El porcentaje de excelentes en la nota de acceso en el grado varía del 20 % en Murcia, Extremadura o Asturias, al 6 % en Cataluña, la más baja». Cierro aquí comillas. Lo que acabo de leer no es una elegancia separatista ni mucho menos supremacista, lo que acabo de leer es un artículo de La Vanguardia de esta semana que reproduce la opinión de los colegios de médicos catalanes y los datos del ministerio. Lo que no puede ser es que Cataluña esté financiando unas carreras de medicina muy buscadas por su excelencia en alumnos de España, mientras miles de alumnos catalanes no puedan competir porque la exigencia en Cataluña es superior y las pruebas de acceso son más exigentes. En este curso solo tres de cada diez estudiantes de las facultades de medicina de Lleida y de Tarragona, Rovira i Vigili, han sido catalanes. Resultado, en Cataluña faltan médicos, tenemos que recurrir a personal de fuera que no tiene nuestros estándares formativos y desconoce la lengua, y esto no toca. Esto, como dicen en los colegios de médicos, no es justo ni es equitativo. Por ello, nosotros decimos basta. En Cataluña lo que necesitamos es acabar con el distrito universitario único, y lo que necesitamos es un distrito universitario propio adaptado a nuestra sociedad, adaptado también al sistema universitario del país.»
Fragmento 7 de 7 de esta intervención.