Etna Estrems FayosERC
Diputada
«Ministra, el modelo no funciona, no protege, no redistribuye, no da alternativas, solo castiga. Y, mientras se desahucia a familias que no pueden pagar el alquiler -uno de cada cuatro desahucios del Estado es en Cataluña-, ustedes solo actúan cuando ven en peligro su imagen pública, o cuando grupos como el nuestro pone el foco y se conjura para acabar con el problema. Tienen la tentación con demasiada frecuencia de ceder a los chantajes y a los privilegios de la derecha de esta Cámara, fallando a la palabra y a su compromiso con la ciudadanía y en muchas ocasiones, como la semana pasada, de forma absolutamente explícita. Por eso, se hace imprescindible que formaciones como Esquerra Republicana, que están a su izquierda, tengan suficiente fuerza para arrastrarlos a ustedes al lado correcto de la historia, el lado que garantiza los derechos de la gente y que vela por que no se conviertan en privilegios para los ricos. Ha llegado la hora de la verdad. No se pueden esconder más. No pueden continuar haciendo teatro. Se les han caído las máscaras. Tienen que decidir ahora: ¿Están con la gente o con quienes hacen negocio con la miseria de la gente? Digámoslo bien claro. Si lo quieren, la ley que regula las viviendas de temperada puede estar regulada en pocas semanas. Hay consenso social, solo hace falta voluntad política. No queremos más demoras, no queremos más excusas, no queremos más chantajes de la derecha para esta tramitación. Si bloquean la ley una vez más, ahora ya lo harán a cara descubierta totalmente y tendrán que apechugar con las consecuencias. Si hay algo que resume este modelo de ciudad que expulsa y que es especulativa, es el de los pisos turísticos: Barcelona, Sitges, Salou, Cadaqués o L´Escala tienen un porcentaje de pisos convertidos en pisos turísticos que es tan alto que lleva a romper el equilibrio social y demográfico de los barrios. Expulsa a los vecinos y convierte los barrios enteros en parques temáticos sin escuelas, sin mercados, sin tiendas, sin niños que jueguen en las plazas. Mientras miles de familias buscan un piso donde vivir, las plataformas de alquileres turísticos acumulan propiedades que después alquilan a 200 euros la noche, y ustedes lo permiten y lo dejan correr. Es escandaloso y, mientras tanto, los municipios no tienen ninguna herramienta efectiva para frenar esto. ¿Y cuál es el resultado? El derecho a vivir en nuestros barrios ha quedado secuestrado por el beneficio privado, y nosotros ya estamos hartos.»
Fragmento 10 de 12 de esta intervención.