Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Volem respostes i volem solucions que evitin que això torni a passar i protocols que ens permetin adaptar-nos a situacions com la viscuda el 28 d'abril. Volem escoltar els responsables del sistema, però també volem escoltar els afectats pel col·lapse. Per això estem a favor de les comissions d'investigació. A Junts les hem defensat sempre, sempre, volem comissions d'investigació. Acabo. Això de l'apagada del 28 d'abril pot tornar a passar. Pot tornar a passar per inestabilitat a la xarxa, però també podria ser que tornés a passar per un sabotatge, com ha passat al Festival de Canes a França, on 160 000 llars, no persones, llars s'han quedat sense llum per l'incendi d'una subestació ara fa quatre dies. Hi estem exposats, almenys que no ens falti la llum per trobar solucions. Gràcies. Gracias, presidenta. Señorías, lo primero que tenemos que decir: el 28 de abril se nos hará largo. Será uno de esos días que, como se acostumbra a decir, durarán años. Uno de esos días en los que todo el mundo recuerda dónde estaba y qué estaba haciendo cuando ocurrió lo inesperado, algo que marca un antes y un después, como ocurrió con el 11S, con las Torres Gemelas o con el anuncio de confinamiento por la COVID. En ese caso, el 28 de abril nos quedamos sin luz, pero no la luz del edificio, del barrio o de la ciudad, sino la luz de toda la península ibérica. Nos quedamos a oscuras también informativamente porque, de entrada, nadie, ni tan solo los periodistas, sabían qué estaba ocurriendo. Quizá era un ciberataque entre esta guerra híbrida que tenemos en las puertas de Europa. Corrían rumores -que les recuerdo- de que medio continente estaba como nosotros en blackout, mientras que los de siempre hacían correr las fake news del día. Fue un tiempo preocupante, sin poder contactar con la familia, personas atrapadas en los ascensores sin poder contactar con los vecinos o atrapadas en el tráfico o atrapadas en una cama o en una silla de ruedas sin saber si la batería de su respirador aguantaría suficiente; los más afortunados, con posibilidad de desplazarse a los sitios médicos y a los hospitales o de buscarse la vida a través de alguien que les pudiera conseguir un generador y combustible para hacerlo funcionar, eso si el de la gasolinera te lo podía vender sin efectivo y con el sistema de cobro desconectado. Y así iban pasando las horas.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.