Carlos Gil SantiagoPP
Diputado
«Vamos a hacer un ejercicio de imaginación -a ustedes les resultará fácil, porque todos los días inventan cosas, se las creen y luego las cuentan como si fuesen verdad-. Imaginemos por un momento que España tuviese un Gobierno preocupado por el bienestar de los ciudadanos, de estos ciudadanos, de todos los ciudadanos. ¿Habría dejado de poner en práctica medidas contra la regresión del litoral, abandonando las playas a su suerte y comprometiendo la permanencia de numerosas viviendas legales y legítimas en primera línea del litoral? No. Imaginemos un Gobierno de España que no forzara a ningunear el mandato del Poder Legislativo, manejándolo a su antojo. ¿Tendría congelada durante más de catorce meses una proposición de ley que viene del Senado? No. Imaginemos un Gobierno cuya preocupación no fuese estar pendiente de lo que sale cada día de sus cloacas y de cómo explicar que tenga al hermano del presidente del Gobierno y al fiscal general del Estado a punto de sentarse en el banquillo y que pudiese estar pendiente de las necesidades de vivienda de todos los ciudadanos, y no solo de la de Jessica. (Aplausos). ¿Obviaría la preocupación de miles de ciudadanos españoles, que ven amenazadas sus propiedades, sin saber qué va a ser de ellas? No.»
Fragmento 4 de 9 de esta intervención.