29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Isidre Gavin i VallsJunts

Diputado

«Gràcies. Señor presidente, señorías, es mi primer mandato como diputado en las Cortes y qué decepción ver lo que pasa, lo que se oye y lo que se dice en el hemiciclo. Son malos tiempos para la política, tiempos de confrontación. Los dos grandes partidos españoles entretenidos en una dinámica de destrucción mutua. Ya se lo harán ellos. Y luego, gracias en buena medida a las comisiones de investigación que ha puesto en este mandato como una condición de Junts, la de la Operación Cataluña y la de los atentados en Las Ramblas y Cambrils, afloran ahí indicios y pruebas suficientes para concluir que durante años la estrategia del Gobierno español de turno para resolver los problemas políticos fue la autorización a los cuerpos de seguridad, de la justicia, de la Fiscalía -se entiende la parte patriótica- y la influencia en medios de comunicación amigos para fabricar mentiras y pruebas falsas para cargarse a actores políticos que no eran de su cuerda, poniéndolos en prisión, inventando delitos, arruinando a familias, maquinando cosas, hundiendo empresas... Mientras pasaba eso, el gran partido español en la oposición callaba, abrazaba el 155, se manifestaba con la derecha y con la ultraderecha, miraba hacia otro lado o aprovechaba algunas de las mentiras fabricadas para desacreditar al presidente Puigdemont, a su entorno, a la gente de Junts per Catalunya y a todo el movimiento independentista en general. Recordemos una cosa. Tenemos memoria. El señor Pérez Rubalcaba decía aquel año: el Estado pagara un coste para quitar de en medio a Puigdemont. Y decía: Ahora lo que estamos discutiendo es cuánto coste pagamos para que Puigdemont no sea investido presidente de la Generalitat. No hemos perdido la memoria. Este es el auténtico problema de la política española. No el de lanzarse acusaciones de corrupción entre los grandes partidos de forma continua, como dicen ustedes. No es nada comparado con esto: manipular las estructuras del Estado, que tendrían que ser la salvaguarda de los derechos democráticos, y cargarse la separación de poderes para destruir a contrincantes políticos. Y como decía, el PSOE ha participado en esto, ha querido aprovecharse, incluso infiltrando a policías en organizaciones civiles, manipulando sentimentalmente a algunos de los miembros de estas organizaciones y todavía no se han depurado responsabilidades. O dejando de investigar lo que pasó en Las Ramblas y en Cambrils, lo que hizo el CNI. Y este partido seguramente sufre ahora el mismo modus operandi de la 'toga nostra' para destruirle también a él y hacerlo caer. Les advertimos, se lo advertimos, y miraron hacia otro lado. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).»

Fragmento 3 de 4 de esta intervención.

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