Joaquín Robles LópezVox
Diputado
«La ambivalencia o múltiple valencia inherente al islam hace posible que esta misma Comunidad Islámica de España, con la que colabora el ministerio, emita fatuas promoviendo el entendimiento, la concordia y la paz, como la emitida tras los atentados del 11M, mientras al mismo tiempo dos presidentes de esa comunidad han sido procesados por colaboración con el terrorismo internacional. (Aplausos). El hecho es que Aiman Adlbi, peón de la teocracia marroquí en el control de esta institución, está procesado por su implicación en la financiación de las milicias sirias. Su predecesor, Riay Tatary, fue procesado por razones similares antes de su fallecimiento en 2020. Tenemos un problema. El problema viene de que muchos de los contenidos de religión islámica son simplemente inaceptables en España. La poligamia está prohibida en nuestro país y el islam permite hasta cuatro esposas por cada hombre -como en Marruecos, por ejemplo-, aunque algunos países, es verdad, han buscado limitar esa práctica. Los límites de edad para el matrimonio se han establecido en los últimos años en términos más civilizados en el mundo islámico, parecidos a los de la legislación española, pero la traslación de esto a medios religiosos es peliaguda, porque los musulmanes consideran que Mahoma era un hombre perfecto e inspirado por Dios y ese ejemplo debe ser seguido, y se casó con Aisha cuando contaba entre 9 y 12 años.»
Fragmento 4 de 7 de esta intervención.