Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Como demócrata, quiero comenzar mi intervención en este Congreso con un repudio claro a la proscripción y encarcelamiento de la principal dirigente de la oposición argentina, Cristina Fernández de Kirchner. (Aplausos). Este obsceno caso de lawfare es el mismo que se ha utilizado en Brasil, en Ecuador, en Perú y que conocemos bien en España, donde ciertos jueces, ciertos medios y poderes económicos vinculados a la derecha también querrían proscribir a dirigentes políticos y así vulnerar los derechos de millones de personas. Por eso, porque nadie se salva solo y porque la vieja solidaridad funciona, pedimos la libertad de Cristina Fernández y el respeto a los derechos del pueblo argentino. (Aplausos). Dicho esto, vivienda, vivienda, vivienda, eso es lo que las clases populares y medias esperan de nosotros, y es el mejor antídoto contra el golpismo blando de unas derechas que encarnan como nadie los intereses de los grandes especuladores. Porque, digámoslo claro, cuando la condesa consorte de Bornos, Esperanza Aguirre, dice sin despeinarse que la Dictadura de Franco fue mejor que la Segunda República lo hace por eso, por encarnar los intereses de los grandes rentistas que propiciaron un régimen criminal para evitar que la tierra fuera repartida, que los alquileres abusivos fueran regulados y que la población trabajadora pudiera tener una vivienda digna. Porque cuando la reina del vermut, que le llevaba a Aguirre el bloc de su perrita y aplaude hoy a Milei, remata el parque público de vivienda de Madrid lo que hace es eso: encarnar los intereses no de quienes viven de su trabajo, sino de los grandes especuladores que acumulan casas y suben las rentas con un único objetivo: enriquecerse a costa del trabajo ajeno.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.