Herminio Rufino Sancho ÍñiguezPSOE
Diputado
«Señor Gabilondo, buenos días. Buenos días, señorías. De nuevo, es un placer recibirle en la casa de todos y, por lo tanto, también en la suya, el Congreso de los Diputados. Muchas gracias, una vez más, por su exquisita y elocuente exposición. En el Grupo Socialista valoramos no solo la lucidez de sus palabras, sino que además tenga un discurso tan afable y constructivo, incluso con los que no piensan como usted. No puedo decir lo mismo de las señorías de VOX, a quienes pediría respeto a esta institución, imprescindible para la democracia y para los demócratas. Contestaré, a lo mejor, al final de mi intervención. Y, señor Gabilondo, es usted todo un ejemplo y espero estar a la altura. El Defensor del Pueblo es un garante de los derechos de la ciudadanía. Es una institución transversal que se ocupa y preocupa de los ciudadanos, los cuales recurren a ella porque es una institución cercana en la que confían, y la confianza está precisamente en la base de las relaciones. Lo sabe bien la derecha y la ultraderecha, PP-VOX -hoy lo estamos viendo-, que mediante mentiras, fakes y desinformaciones intentan continuamente romper esa confianza que los ciudadanos tienen en las instituciones y en la propia democracia. Pero contra las mentiras (señalando hacia la parte derecha del hemiciclo), hechos (señalando hacia la parte izquierda del hemiciclo); y contra un relato falso (señalando hacia la parte derecha del hemiciclo), datos (señalando hacia la parte izquierda del hemiciclo.-Rumores.-El señor De Olano Vela: ¡Ja, ja!-Varias señoras y señores diputados chistan pidiendo silencio). Por eso el informe que cada año presenta el defensor arroja luz sobre las sombras que algunos pretenden echar sobre la realidad.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.