Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Muchas gracias. Señorías, hace siete años, Pedro Sánchez Pérez-Castejón llegó al poder alegando que la mera citación del presidente Mariano Rajoy como testigo exigía su dimisión; por decencia, decía; por la democracia, clamaba. Hoy están imputados o procesados su mujer, su hermano, su fiscal general, su mano derecha de entonces y, muy pronto, según parece, su mano derecha de ahora. Ahí está sentado. (Señala hacia los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.-Aplausos). Señor Cerdán, el Supremo le acaba de ofrecer que declare voluntariamente por consistentes indicios en su contra. Hágalo y cuente todo. Del cuarteto del Peugeot, solo queda uno: el '1', el máximo responsable. ¿Qué fue de la decencia? ¿Qué fue de la responsabilidad in eligendo que invocaron contra tantos políticos del PP? El '1', el que calla, no solo como un hipócrita, como un cobarde en el Parlamento o en Paiporta. (Aplausos). Hoy no voy a dirigirme al señor Bolaños. El señor Bolaños ampara a un presunto delincuente como fiscal general del Estado, mientras alienta que el Gobierno llame prevaricador -es decir, delincuente- al Tribunal Supremo. Este hecho, sin parangón ni precedentes en una democracia plena, por sí solo lo inhabilita no ya para promover cualquier reforma de la justicia, sino que hay que tener cuajo para venir hoy aquí a hablar de independencia judicial o separación de poderes. Su fiscal general está procesado por filtrar datos para destruir a una rival política y pretende que apoyemos su plan de entregar a esa misma Fiscalía la destrucción penal. No vamos a sumarnos a su bacanal. 'Una cenita, todo lo que necesites, ¿eh?' 'Te vienes al ministerio, lo que sea'. Pura corrupción moral. (Aplausos). Pero, además, el señor Bolaños desprecia el diálogo democrático no ya con la oposición, con los propios operadores jurídicos: jueces, fiscales, el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Supremo. No solo ha ignorado sus lógicas objeciones a la reforma que hoy debatimos, no solo pretende imponerlas a matacaballo -ni una sola prórroga, mientras leyes sociales y otras treinta del Grupo Popular languidecen en el congelador, atiborrado ya, de la señora Armengol; cuestión de prioridades, atropellan para controlar la justicia, bloquean todo lo demás-, es que, encima, el señor Bolaños ha tenido la osadía de acusar a los jueces y fiscales que protestan de propagar bulos. Precisamente él, el 'bulócrata reincidente'. Y lo hizo -atiendan bien, señorías- el mismo día en que medio Gobierno insistía en difundir el delirio de que un agente de la»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.