Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Guardia Civil fantaseaba con asesinar al presidente con una bomba lapa. De bombas lapa, señorías del Grupo Socialista, los que saben son sus socios de Bildu. (Aplausos). Voy a dirigirme a los españoles, a los que sí les importa la democracia, es decir, la separación de poderes y la independencia judicial. Son los grandes paganos de la reforma que hoy debatimos y deben saber cuál es su naturaleza exacta y su peligro. Primero, lo esencial. La reforma del acceso a la carrera judicial y fiscal no es una medida aislada, es un paso decisivo en el proceso de mutación de España de democracia plena a democracia fallida. La palabra clave de este proceso -y de esta legislatura- es impunidad. De ella depende el Gobierno para hacer y para sobrevivir, para resistir. Impunidad de origen e impunidad de ejercicio. La impunidad de origen es la ley de amnistía con la que el señor Sánchez compró su investidura. Una autoamnistía de libro, sí, como ha dicho la Comisión Europea, que deja al señor Bolaños como lo que es. Y a ver qué dice ahora el Tribunal Constitucional. Doy por hecho que, por dignidad, rechazará la ponencia filtrada. Una catástrofe intelectual a la par que moral; un testimonio lacerante de la ruina del sentido en la vida pública. Dice la ponencia que este Congreso puede aprobar todo aquello que la Constitución no prohíbe expresamente. ¿Probamos con el canibalismo y la esclavitud, señorías? Dice también que no procede valorar las motivaciones de la amnistía -es decir, la burda compra del poder-, pero acto seguido las ensalza. Todo, por la convivencia. La convivencia, pregúntenselo al señor Illa. El otro día, en el Palau de la Música, la cabeza gacha, mirando al suelo, mientras los presuntos apaciguados le gritaban a coro: ¡Independencia! Y el presidente del Parlamento catalán, su indultado, su rehabilitado, riéndose en su cara. (Aplausos). Lo peor no es la infinita capacidad de humillación del PSC. A fin de cuentas, siempre ha sido un partido nacionalista con la cabeza gacha. Lo peor sería que el Constitucional acabara avalando la autodeterminación, porque eso es exactamente lo que hace la ponencia. Si el golpe del 2017 puede amnistiarse, ¿por qué no el del 2027, el 2028 o cuando toque? La impunidad que dio origen a este Gobierno es la misma que amenaza con poner fin a la España constitucional. En cuanto a la impunidad de ejercicio, es la corrupción, claro. Qué justicia, también poética, que las dos corrupciones fundacionales de este Gobierno converjan en el mismo hombre: Santos Cerdán, el emisario a Waterloo y el presunto comisionista de obras públicas. El Gobierno se descompone. El señor Bolaños, con la manita cómplice abrazada. ¡Qué fracaso!»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.