Eloi Badia CasasSumar
Diputado
«Y me gustaría también hablar de la corrupción, sobre todo de los corruptores. ¿Se imaginan que un ministro hubiera pagado comisiones ilegales a alcaldes y técnicos municipales para asegurar la adjudicación de contratos de eficiencia energética? ¿Que infiltrara a técnicos en los ayuntamientos para diseñar pliegos a su medida? ¿Que una vez conseguidos estos contratos pagara sobornos en metálico o regalos de lujo y que llevara treinta años haciendo esto? El juez Manuel García Castellón notificó esto como un manual para comprar alcaldes, no como una expresión metafórica, sino como una técnica sistematizada y repetitiva. ¿Ese ministro seguiría en el poder? ¿Seguiría gestionando contratación pública? Pues bien, ese ministro se llama Cofely, ahora es la empresa Engie, de la operación Púnica, y tiene centenares de contratos vigentes en el Estado español. Les presento a un grupo de políticos que se dedicaban a ponerse de acuerdo y a repartirse los contratos públicos de obra civil y concesiones; presentaban ofertas falsas o no competitivas para garantizar que ganaba la empresa que ellos querían; estuvieron alterando los precios y las licitaciones públicas en varias comunidades autónomas y también en los pliegos del Estado durante al menos veinticinco años. Este grupo de personas son los cabezas de lista de las constructoras FCC, Ferrovial, Acciona, ACS, Sacyr... (Aplausos). Todas estas prácticas fueron demostradas y condenadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.»
Fragmento 4 de 7 de esta intervención.