Aina Vidal SáezSumar
Diputada
«Yo entiendo ese papel y entiendo la decepción y el cabreo, por decirlo así, que estos días está sintiendo la mayoría del pueblo progresista, y además lo comparto. Pero el descrédito de la política, sin duda, no viene por nada que se pueda expresar en esta proposición. Viene de la incredulidad de que en momentos tan graves como el del confinamiento hubiera desgraciados que aprovecharon para lucrarse a costa de la salud de todos, se llamaran Koldo, Ábalos, Ayuso o Quirón los que se aprovecharon cuando estábamos intentando luchar por nuestra salud. (Aplausos). Basta de impunidad, de opacidad y clientelismos o, por supuesto, privilegios. Y no basta con señalar la corrupción. No basta, hay que actuar y trabajar para que no vuelva a repetirse. Y les voy a citar algunos ejemplos muy rápidamente, porque termino ya: oficina independiente contra la corrupción, con medios reales para investigar y sancionar, y una autoridad de protección al informante para que encima no suceda como les pasó a ustedes, cuando aquellos que destapan la corrupción terminan sin trabajo y con dificultades para su carrera profesional. Miren ustedes, precisamente porque creemos en los contrapesos democráticos, vamos a votar en contra de esta proposición no de ley, porque la regeneración democrática no es una especie de adorno ni de condición indispensable...»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.