Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«¿A qué esperan? No necesitan ninguna proposición no de ley para ponerse en acción, y es urgente para intentar pararle los pies a la extrema derecha de Orbán porque, lamentablemente, y por muy increíble que parezca, no existe ningún mecanismo para echar de la Unión Europea a un Estado que, como Hungría, vulnera sistemáticamente los derechos humanos; discrimina, en este caso, por orientación sexual o identidad de género; impide la libertad de expresión y no respeta la vida privada de sus ciudadanos, que lo son también, recordémoslo, de la Unión Europea. La Comisión Europea ya ha interpuesto un recurso de incumplimiento frente al Tribunal de Justicia de la Unión, por otros motivos, no por este, pero si ustedes quieren -vuelvo a dirigirme al Gobierno español-, pueden promover otras acciones. Quizás la feminista Simone de Beauvoir no estaría de acuerdo en que ahora la citase, pero me gusta hacerlo porque ella decía, advertía, que bastará con una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos. Debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida. Pues bien, esta cita, esta afirmación sería aplicable también a los derechos del colectivo LGTBI y a todos los derechos humanos. Nada se puede dar por conquistado. Prueba de ello es que en Cataluña llevamos años observando un crecimiento sostenido de la violencia y la discriminación contra las personas LGTBI+, a pesar de la existencia de marcos legales protectores. Por ese motivo, desde la legislatura anterior, el Observatorio contra la LGTBIfobia impulsa la modificación de la ley catalana 11/2014, la primera, recordémoslo, en favor de los derechos del colectivo LGTBI en el Estado español, e impulsa esa modificación precisamente para garantizarlos plenamente. Sí, plenamente, porque diez años después de esta ley, pionera, hay carencias todavía por corregir. (La señora presidenta ocupa la Presidencia).»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.