Teresa JordàERC
Diputada
«El 14 de abril de 2025 se reformó la Constitución para negar legalmente la existencia de las personas trans y no binarias. No es invisibilización, es borrarlas directamente del registro. Y cuando el Estado, señorías, cuando el Estado dice que no existes, el estigma pasa a ser enorme y la marginación pasa a ser sistema. Esta ofensiva no es nueva, el Gobierno de Orbán ya aprobó en 2021 una ley que prohíbe hablar de homosexualidad o identidad de género a escuelas, medios y librerías. Y en 2023 el Parlamento húngaro adoptó un texto, basado en la ley de agentes extranjeros de Rusia, que permite perseguir a todo político, activista o periodista crítico con el Gobierno de Orbán, incluido también el colectivo LGTBIQ+. Mientras tanto, el derecho de protesta también se desfigura y en Europa, señorías, retrocede. Manifestarse, un derecho esencial en cualquier democracia está siendo restringido y no solo en Hungría. Hasta veinte Estados miembros -entre ellos, Alemania, Francia y Polonia- han adoptado medidas represivas como detenciones arbitrarias o también vigilancia masiva. No es un caso aislado, es un patrón, un modelo que utiliza la ley para reprimir y que cuenta con el silencio cómplice de la Unión Europea. Nosotros no podemos permitirlo, no podemos hacerlo por dignidad, no podemos hacerlo por coherencia, no podemos ni debemos hacerlo por memoria democrática.»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.