Diputado
«Ha dicho usted, señor Sánchez, que la tolerancia sobre la corrupción es absoluta. Efectivamente. (Aplausos). Su argumentario es: amañé mis primarias, pero no gobierna el PP; adjudicamos contratos por mordidas, pero no gobierna el PP; perdonamos multas fiscales a cambio de favores, señora Montero, pero no gobierna el PP; nos repartimos prostitutas con dinero público, pero no gobierna el PP. ¡Tremendo, señor Sánchez! (Aplausos). Está usted en todas las portadas de la prensa europea. ¡Tremendo! Llámeme desconfiado, pero algo me dice que no defiende usted la moción de censura por mi bien. Tranquilo. No me faltan ganas, me faltan cuatro votos. Si aparecen, no lo dudaré ni un instante. ¡Y quién sabe si aparecerán! ¿Sabe por qué? Porque Ábalos fue el principio, pero Cerdán no será el final. (La señora Rodríguez Calleja: ¡Muy bien!-Aplausos). Está intentando volver a comprar a sus socios. Y, señor Sánchez, ahora sus socios tienen que elegir si quieren seguir en la trama de corrupción. Señorías del PNV, de Junts, de Esquerra Republicana, del Bloque, ¿de verdad... (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).»