Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«Muchas gracias. Señoría 'punto' Muñoz, usted me pregunta si me merece la pena ser ministra y yo le voy a reformular la pregunta, porque creo que no ha quedado claro. ¿Me merece la pena, en solo un año y medio que llevo como ministra, haber impulsado la ley del tabaco, que llevaba quince años en el cajón, la ley por la que se crea la Agencia de Salud Pública, que lleva pendiente desde el año 2011, la ley de universalidad, que cercenaron ustedes en el año 2012, la ley del medicamento, sin tocarse desde el año 2015, la Ley de Gestión Pública y de Integridad del Sistema Nacional de Salud para evitar que los Albertos Quirones se lo lleven crudo mientras la señora del ático del que usted me habla paga 5000 millones más al grupo Quirón (rumores), casualidades de la vida, o la ley sobre el alcohol y menores, pendiente desde el 2016? (Rumores). ¿Me merece la pena trabajar para sacar un estatuto marco que no se toca desde el año 2003 y que es el que permite los abusos, los maltratos y los recortes del Partido Popular? ¿Me merece la pena haber sacado un 40 % más de plazas de formación especializada de médicos, psicólogos y enfermeras, recuperado la elección presencial y haber cubierto el 100 % de las plazas que oferta el ministerio? ¿Me merece la pena reforzar la atención primaria con una dotación histórica transferida a las comunidades, en total más de 400 millones? ¿Me merece la pena, sí, haber dado una dotación de 10 millones para que los pacientes con ELA puedan contratar a los cuidadores y las cuidadoras? ¿Me merece la pena aprobar más de cincuenta acuerdos con todas las comunidades autónomas, las del Partido Popular también, en el consejo interterritorial o crear el Comisionado de Salud Mental y aprobar el Plan de Acción de Salud Mental y el Plan de Acción para la Prevención del Suicidio? ¿Me merece la pena crear el Observatorio contra el Fraude y la Corrupción Sanitaria para usted ya sabe, y si no lo sabe pregúntele a Moreno Bonilla o a la 'quironesa'? ¿Me merece la pena ampliar la cartera de servicios, incluir las gafas y lentillas, los veintitrés cribados neonatales y la cartera de pruebas genéticas (rumores.-Aplausos), recuperar para España el sitio en el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud, que estaba vacío desde hace veinte años, mientras su gurú, el señor Trump, cercena la salud global con millones de muertes evitables? ¿Me merece la pena traer a cincuenta niños gazatíes que han sido masacrados ante su silencio cómplice para que sean tratados en nuestra sanidad pública? (Aplausos). Así que sí, señora E 'punto' Muñoz, me merece la pena ser ministra de Sanidad. (Aplausos).»