Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Me parece muy bien, señor ministro, que le repugne la corrupción. No dudo ni lo más mínimo de que a usted le repugna la corrupción, pero, si le repugna la corrupción, lo que no puede hacer usted, el resto del Gobierno, el conjunto del Partido Socialista y todos los socios que siguen manteniendo a este Gobierno es silbar, mirar al tendido como si nada, aquí no ha pasado nada y seguimos igual hasta el próximo escándalo. (Aplausos). Yo, en cambio, señor ministro, a lo largo de mi biografía -y permítame esta pequeña incidencia, ya que usted se ha referido a ello-, cuando no me gustó lo que ocurría en el Partido Popular, ¿sabe lo que hice? Me fui a mi casa. ¿Va usted a dimitir como miembro del Gobierno o a dejar su militancia en el Partido Socialista (aplausos) porque, como usted acaba de decir, y yo no lo dudo, no comparte la corrupción? En definitiva, señor ministro, podríamos hablar de muchas cosas. Podríamos hablar -y yo recomendaría que lo hiciéramos- de financiación irregular. No he sacado yo ese asunto; he dicho literalmente que qué más va a salir y en interrogante he preguntado: ¿financiación irregular del PSOE? Pero mire, si quiere que hablemos de eso, nosotros, este grupo parlamentario, este partido paga sus deudas con todo el mundo, incluidos los bancos, y no como otros, a los que históricamente los bancos les condonan las deudas a ellos y a su sindicato hermano, y todavía los españoles no sabemos por qué.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.