29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Alberto Asarta CuevasVox

Diputado

«Señorías -insisto-, en estos asuntos tenemos que ser pragmáticos. La política de defensa es una política de Estado y, por lo tanto, debe ser realista. En este Parlamento hemos repetido muchas veces que la primera y principal responsabilidad de cualquier Gobierno de cualquier país del mundo, cualquiera que sea su color, es la protección de sus ciudadanos. Las relaciones comerciales de nuestras industrias con las de otros países es fundamental para las Fuerzas Armadas y, por lo tanto, para los intereses de defensa, de seguridad, tecnológicos, sociales y económicos de España. Señorías, hablamos de industria de defensa olvidando cuál es su finalidad fundamental, que no es otra que la de dotar a nuestras Fuerzas Armadas de aquellas capacidades necesarias para atender un derecho fundamental como es la seguridad nacional. Al privar a nuestra industria de tecnología clave y necesaria no estamos sino contribuyendo a debilitar nuestra seguridad y nuestra defensa nacional. Piensen un poco: si pensamos en buscar alternativas, debemos pensar también en que determinadas capacidades tecnológicas requieren de desarrollos a muy largo plazo, tal vez de muchos años, en los que nuestras Fuerzas Armadas pueden verse privadas de esas capacidades críticas, y entonces nuestra seguridad será vulnerable. Pero para aquellos que piensan en la seguridad y la defensa como un concepto intangible y lejano, pensemos que gran parte de la tecnología que hoy se integra en nuestros sistemas y capacidades militares es hoy una tecnología dual. Señorías, el mismo microchip que forma parte de una espoleta guiada de precisión es también parte fundamental de un marcapasos. ¿Estaríamos dispuestos a dejar morir a centenares de personas en la esperanza de desplegar nuestra propia tecnología para desarrollar esos marcapasos dentro de veinte años? ¿Estaríamos dispuestos? (Aplausos).»

Fragmento 6 de 7 de esta intervención.

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