Víctor Gutiérrez SantiagoPSOE
Diputado
«Por tanto, necesitamos ir un paso más allá. El sistema está fallando y por eso presentamos esta proposición de ley. Y lo hacemos para elevar a la categoría de delito lo que en realidad es una tortura. Desde el Partido Socialista lo tenemos muy claro. Queremos que quien aplique, promueva o financie estas prácticas se siente en el banquillo. Queremos que quien arrastre a su hijo o a su hija a una sesión de humillación y trauma responda ante la justicia. (Aplausos). Ninguna familia tiene derecho a torturar a un menor por ser gay, por ser lesbiana, por ser trans. Ninguna secta tiene derecho a lucrarse vendiendo curaciones milagrosas que solamente sirven para sembrar suicidios. Y, desde luego, ningún Estado digno puede mirar hacia otro lado mientras una sola persona pierde la vida o la cordura por la crueldad disfrazada de fe. Y hoy es el momento de decir las cosas claras a quienes alimentan esta barbarie desde sus escaños: su especialidad, señorías de VOX. A ustedes, que son el partido del odio, se los llena la boca a la hora de hablar de libertad, y lo que hacen es justificar el odio más miserable. No nos engañemos, cada vez que ustedes piden derogar las leyes LGTBI, que vetan charlas de prevención, sobre bullying, que eliminan políticas sobre diversidad o que las dejan sin recursos, lo que están haciendo es abrir la puerta a que proliferen estas clínicas de la vergüenza y estas sectas. Y esto, en la práctica, significa empujar a nuestros adolescentes a manos de curanderos, de exorcistas y pastores que prometen deshomosexualizar a adolescentes vulnerables. Esto significa que familias gasten 10 000 euros en sesiones que lo único que hacen es destrozar la autoestima de sus hijos, y en muchos casos su vida. Ustedes defienden la libertad, sí, pero la libertad del verdugo para torturar a sus víctimas. Eso es lo que defienden ustedes, la libertad del verdugo. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 9 de esta intervención.