Teresa Jordà i RouraERC
Diputada
«Es tan sencillo como comparar los dos textos. La propuesta registrada en febrero era clara y contundente. Hablaba de hasta cuatro años de prisión para quien practicara este tipo de terapias, establecía reparación económica real para las víctimas, también sanciones para los profesionales, docentes o religiosos que promoviesen estas asquerosas prácticas, sanciones específicas para instituciones cómplices, incluyendo casos de menores y personas vulnerables, y también responsabilidades de familiares y tutores que lo promuevan o lo permitan. De hecho, era una propuesta que no solo castigaba, sino que reparaba y protegía, y eso es importante, como decía el compañero del PNV. Con el Código Penal no se solucionan los problemas. En cambio, el Partido Socialista, con su propuesta, rebaja el problema de seis meses a dos años de cárcel como máximo, sin ninguna mención de reparación económica y una limitación parcial, solo en algunos casos. No hay un reconocimiento explícito de la responsabilidad institucional y tampoco hay un compromiso con las entidades afectadas. Como si someterse a una terapia de conversión fuese como aparcar en la zona azul sin pagar, una mera infracción leve, o colarse en el metro. Señorías, eso no es justicia, eso es desprecio institucional.»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.